Bacterias patógenas: su estructura y naturaleza

Partiendo del conocimiento de que las bacterias son microorganismos procariotas de tamaño diminuto que no pueden verse a simple vista (se necesita microscopio) y obtienen sus nutrientes del ambiente en el que se encuentran, podemos clasificar a las bacterias patógenas como los tipos de bacterias que pueden ocasionar enfermedades infecciosas.

Y aunque la mayoría de las bacterias pueden ser inofensivas e incluso beneficiosas, las patógenas también son parte de estas entidades y tienen la capacidad de causar daño en un organismo humano. Generalmente son específicas, ya que cierto tipo de bacteria genera cierto tipo de enfermedad.

Las enfermedades producidas por bacterias son muy comunes y son una de las principales causas de muerte en los humanos cuando se agravan por falta de tratamiento. Pueden originar infecciones letales como la difteria, la sífilis, el tétanos, cólera, tuberculosis, fiebre tifoidea, la lepra, intoxicaciones alimentarias, etc. Cada especie de los patógenos tiene su espectro particular de interacción con su huésped humano.

Asimismo, la ganadería y la agricultura también se ven afectadas por las enfermedades bacterianas, pues allí existen muchas dolencias tales como la salmonela, la mancha de hoja, la paratuberculosis, la plaga de fuego, la mastitis, el carbunco y el añublo bacterial.

En su totalidad, las bacterias patógenas humanas son eubacterianas, esto quiere decir que son procariotas unicelulares. Su tamaño medio ronda alrededor de una micra. La de mayor tamaño es denominada Bacillus anthracis con medidas entre 1-1,3 X 3-10 micras y las de menor tamaño son las Mycoplasma de entre 0,1 X 0,2 micras.

La estructura

Las bacterias de este tipo pueden tomar distintas formas. Las que tienen una forma esférica son llamadas cocos y las de forma alargada son los bacilos, cuando estas últimas adoptan una figura semejante a una coma (o judía, arriñonado, maní y otras formas curvas) se le conocen como vibrios (son gram,-negativas, se encuentran en agua salada), y si se asemejan a un espiral son espirilos (también gram-negativas flageladas y se desplazan en medios viscosos. Avanzan en tornillo con forma helicoidal rígida o en forma de tirabuzón).

A pesar de que todas las bacterias patógenas son unicelulares, habitualmente quedan unidas luego de la división celular, lo que conlleva a dar lugar a agrupaciones características como:

Los diplococos: se definen como  un conjunto de bacterias caracterizados por ser cocos que se asocian haciendo parejas, es decir que se tratan de los que se van de a dos.

Los estreptococos: estas son un grupo de bacterias que se forman por cocos gram-positivos y que crecen en cadenas o hileras.

Los estafilococos: estas son un género bacteriano estafilococáceos que tratan de microorganismos hallados tanto en la mucosa como en la piel de los seres humanos y otros animales mamíferos y aves. Las mismas se estructuran en agrupaciones irregulares o en racimos.

Las sarcinas: se tratan de un género de las bacterias coco gram-positivas. Son sintetizadoras de celulosa microbiana. Pueden localizarse en la piel y en el intestino grueso. Adoptan una forma de cubo.

Conceptos referentes a las bacterias patógenas

Invasividad: es la capacidad el patógeno de multiplicación en el hospedero.

Endotoxinas: son lipopolisacáridos relacionados a la membrana externa de las bacterias gram-negativas. La toxicidad de ellas se ubica en la región lipídica, pues cuando la bacteria es destruida, los lípidos de la membrana externa se juntan a las células del sistema inmune, lo que provoca fiebre y demás síntomas característicos de la infección presente.

Exotoxinas: estas son liberadas por las bacterias y producen trastornos en los tejidos en los que se desarrolla la infección. Algunos de ellos pueden ser trastornos intestinales o neurológicos.

Por último, es importante resaltar que las bacterias patógenas se pueden tratar con antibióticos, los cuales son clasificados como bactericidas a los que matan bacterias o como bacterioestáticos a los encargados de solamente detener su crecimiento. Hay muchos tipos de antibióticos y cada uno impide un proceso que difiere en el patógeno según el huésped.

Los antibióticos son empleados para el tratamiento de enfermedades en humanos y también para la ganadería intensiva con el fin de promover el crecimiento animal.

Las infecciones pueden ser prevenidas con diversas medidas antisépticas como por ejemplo la esterilización de la piel antes de una inyección, de elementos quirúrgicos y dentales, etc.

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