Bordetelosis porcina: ¿la conoces?

El universo de enfermedades veterinarias es bastante amplío. Y precisamente debido a su extensión, muchas personas que se dedican a la cría de porcinos desconocen cuáles son las afecciones que pueden sufrir los cerdos, que son una especie propensa a varios virus y bacterias.

Entre las diversas enfermedades que existen nos topamos con una en especial: la bordetelosis porcina, la cual proviene de una bacteria denominada científicamente como Bordetella bronchiséptica, localizada en gran cantidad de las poblaciones porcinas a nivel mundial.

Según diversos expertos en la materia, algunas cepas de esta enfermedad son capaces de causar rinitis leve no progresiva, que se puede curar de forma espontánea. La enfermedad como tal no representa un peligro ni clínico ni económico.

Pero, por otro lado, si esta bacteria se combina con otra -la Pasteurella multocida toxigénica tipo D- se puede dar lugar a la aparición de una rinitis atrófica progresiva. Esta enfermedad, a diferencia de la anterior, si puede desembocar en grades problemas económicos para granja.

¿Cuáles son los síntomas de la Bordetelosis porcina?

Los síntomas de la Bordetelosis porcina se manifiestan de distintas maneras y dependen de la edad o de la situación del animal. Por ejemplo, en lechones lactantes, transición y engorde se visualiza tos, descarga nasal, conjuntivitis, hocico deformado y estornudos.

En cambio, en las cerdas no se presentan signos clínicos si la misma padece de la enfermedad, aunque en algunos casos puede sufrir de hocico deforme.

La aparición de la Bordetelosis porcina en los cerdos está ligada a varios factores: recirculación del aire en las lechoneras es un incentivo importante para el crecimiento del virus en el organismo, en los ambientes inadecuados puede existir una gran carga bacteriana y el uso continuo de las naves también es un factor determinante.

¿Cómo se diagnostica esta enfermedad?

Para poder realizar con efectividad el diagnóstico de esta enfermedad solo basta con realizar algunos cultivos y análisis de laboratorio junto con la exposición de los signos clínicos, esto hará posible determinar sí el virus existe en el organismo del animal.

El patógeno que produce la enfermedad suele encontrarse en la cavidad nasal del cerdo, aunque es posible que no sea patógeno.

Control y prevención de la enfermedad

Los administradores de granjas porcinas pueden tomar algunas medidas para tener control y prevención de la enfermedad en sus instalaciones. Algunas precauciones que pueden tomar son las siguientes:

  • Cuando se lleven a cabo los programas de eliminación, se puede someter a los cerdos al destete a inyecciones de antibióticos de largar duración.
  • Los animales de reposición deben provenir de granjas que hayan dado negativo a test de rinitis atrófica.
  • Una opción de control es implementar medicación estratégica, como timetropim, clortetraciclina o sulfamidas.

¿Qué es la rinitis atrófica?

La rinitis atrófica es una enfermedad que pueda aparecer en los cerdos a consecuencia de la interacción entre la Bordetelosis y la bacteria Pasteurella multocida, que es una enfermedad muy peligrosa y la cual puede traer grandes pérdidas económicas en la granja.

La rinitis atrófica es una enfermedad respiratoria crónica, multifactorial y se caracteriza por producir rinitis y atrofia en los cornetes nasales del cerdo.

Esta enfermedad puede aparecer en dos formas:

Rinitis atrófica no progresiva: Esta es la forma de la enfermedad más leve que existe. Ocurre entre segunda y tercera semana. Después que se acaba la inflamación, los cornetes nasales se curan y vuelven a su forma normal.

Rinitis atrófica progresiva: Este tipo de rinitis atrófica aparece después de la combinación de dos cepas, la Pasteurella multocida tipo D y la Bordetella bronchiséptica, que producen unas toxinas que causan el daño en los tejidos nasales del animal. Cuando los dos patógenos están dentro de la granja, pueden llegar a causar una inflamación continuada en los lechones lactantes y en cerdos en etapa de crecimiento. Atrofia los tejidos y deforma el hocico.

En conclusión, la Bordetelosis porcina no es enfermedad que deba causar gran preocupación de en los dueños de granjas, siempre es bueno mantener un control para que se mantenga bajo control. El virus, combinado con otra cepa, si puede ser desastroso para cualquier granja y puede acarrear grandes pérdidas económicas. Prevenir es la mejor alternativa en cualquier circustancia.

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